¿Sientes una opresión en el pecho al mirar el calendario a final de vacaciones? No es pereza, sino tu biología reaccionando a la pérdida abrupta de autonomía sobre tu propio tiempo. Descubre cómo la falta de sincronía en el ritmo circadiano y el choque emocional del despertador activan el eje HHA e inundan tu cuerpo de cortisol.