¿Tu hijo todavía se chupa el dedo y te preocupa cómo afectará a sus dientes o a su forma de hablar? Descubre qué dice la ciencia sobre la succión digital prolongada y cómo actuar.
Chuparse el dedo es un método natural de calma en los bebés, pero pasados los 3 años puede deformar el paladar y provocar ceceo. Aprende a identificar las señales de alerta.