¿Cómo saber si tengo depresión? ¿Qué puedo hacer para combatirla?
Publicado por      26/10/2021     Psicología , psicología adultos    Comentarios 0
¿Cómo saber si tengo depresión? ¿Qué puedo hacer para combatirla?

Cada vez es más habitual escuchar testimonios, quejas y preocupaciones sobre la salud mental. En las redes y círculos sociales, este tema ha dejado de ser un tabú y cada vez es más habitual que la gente exponga sus historias sobre la ansiedad o la depresión. En este momento, nos encontramos en una época muy compleja y llena de incertidumbre y por eso es probable que el malestar haya acudido a nuestras vidas y no sepamos qué nos pasa exactamente. Son muchas las personas que se preguntan si estarán sufriendo una depresión sin saberlo: ¿Será grave? ¿Será algo pasajero? ¿Esto que me pasa es estar deprimida/o? ¿Cómo saber si tengo depresión?

En este post os explicamos brevemente qué es la depresión desde una perspectiva clínica, con la intención de ofrecer algunas pistas sobre cuándo buscar ayuda profesional.

¿Qué es la depresión?

La depresión clínica es un síndrome (conjunto de signos y síntomas); por lo que no es una reacción normal a los problemas y dificultades de la vida. Conlleva alteraciones patológicas a nivel emocional, cognitivo, conductual y de la regulación biológica del propio organismo. No debe de confundirse con los sentimientos de desmoralización o tristeza que acompañan a acontecimientos vitales como pérdidas o frustraciones que, en general, forman parte de la vida.

Tipos de depresión

Las depresiones se clasifican, según la Asociación Americana de Psiquiatría, en la 5ª edición de su sistema de clasificación diagnóstica (DSM-5) en tres grandes grupos:

-        Trastorno depresivo mayor, lo que comúnmente conocemos como depresión. Se caracteriza por una serie de síntomas relacionados con el estado de ánimo bajo y la pérdida de interés y capacidad para experimentar placer (anhedonia), entre otros síntomas, durante al menos dos semanas a lo largo de la mayor parte del día y todos los días.

-        Trastorno depresivo persistente o distimia: es una depresión de menor grado, más persistente y fluctuante, de al menos dos años de evolución.

-        Otro trastorno depresivo no especificado: no cumple los criterios de una depresión mayor ni distimia o trastorno bipolar. Generalmente suele abordarse en la clínica de la misma forma que los anteriores.

Las distintas causas de la depresión

En ocasiones, la depresión se clasifica en función de las causas que la producen (etiología), y podemos diferenciar tres tipos de causas:

-        Trastorno disfórico premenstrual. Se trata de una serie de síntomas depresivos que ocurren alrededor de una semana antes de la menstruación y desaparecen tras terminar ésta. Ha de estar presente al menos uno de los síntomas descritos en el manual, que tienen que ver con la labilidad afectiva (cambios de humor repentinos), irritabilidad intensa, estado de ánimo intensamente deprimido, desesperanza y autodesprecio, ansiedad, estar “con los nervios de punta”.

-        Trastorno depresivo debido a una enfermedad.

-        Trastorno depresivo inducido por sustancias / fármacos.

¿Cómo se diagnostica la depresión?

Es muy importante la realización de un diagnóstico diferencial, es decir, evaluar muy bien que se trata de un trastorno depresivo y no de algún otro tipo de patología, afección o situación que conlleve los mismos síntomas, pero no se deba a una depresión. Hay veces que estos síntomas son causados por otros motivos, como por ejemplo por algún tipo de medicamento para tratar alguna patología, o derivan de otros problemas médicos como la presencia de hipotiroidismo.

Con esta información lo que queremos transmitir es la idea de que un diagnóstico de depresión ha de ser muy exhaustivo para no confundirlo con otro tipo de problemas, de forma que el tratamiento sea el adecuado, tanto con la elección del uso de fármacos (si deciden utilizarse) como del tratamiento psicoterapéutico.

¿Qué hacer en caso de depresión?

Muchas veces la depresión aparece de forma silenciosa y no nos damos cuenta, casi siempre sucede en respuesta a circunstancias vitales concretas y a una dificultad para gestionarlas que va influyendo en nuestro estado de ánimo de forma paulatina, pero también hay que tener en cuenta los factores de predisposición genética, la presencia de depresión en otros familiares y generaciones anteriores, o las propias variables de cada individuo.

Si crees que tú o una persona cercana puede estar atravesando por los síntomas descritos y pueda ser un caso de depresión, no dudéis en buscar ayuda profesional para hacer un buen diagnóstico y tratamiento de los mismos, ya que a veces es muy complicado distinguir qué es lo que nos está sucediendo desde nuestra propia perspectiva y necesitamos una visión externa especializada.

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